Cada 27 de enero se conmemora el Día Internacional de Conmemoración en Memoria de las Víctimas del Holocausto, una fecha establecida por las Naciones Unidas que coincide con la liberación del campo de exterminio de Auschwitz-Birkenau en 1945. Es un día para detenernos, recordar y reflexionar, pero también para leer, porque la lectura sigue siendo una de las formas más profundas de preservar la memoria.
En este contexto, quiero recomendar una serie de libros que dialogan directamente con Estación de Francia: lo que mi padre nunca contó, obras que abordan la Shoah desde la memoria familiar, el testimonio, la ficción y la reflexión moral, y que ayudan a comprender no solo lo que ocurrió, sino también cómo ese pasado sigue resonando en el presente.
📚 1. La noche – Elie Wiesel
Un texto imprescindible y profundamente conmovedor. Elie Wiesel narra su experiencia en los campos de concentración nazis junto a su padre, explorando la pérdida, el silencio y la fragilidad del vínculo familiar en condiciones extremas. Es una obra que conecta directamente con la necesidad de contar aquello que durante años quedó oculto.
📚 2. Maus – Art Spiegelman
Una novela gráfica fundamental que reconstruye el Holocausto a partir de los recuerdos del padre del autor, superviviente de Auschwitz. Maus muestra cómo el trauma no termina con la liberación de los campos, sino que se transmite de generación en generación, un tema central también en Estación de Francia.
📚 3. Las benévolas – Jonathan Littell
Una novela dura y perturbadora que adopta el punto de vista de un oficial de las SS. Su lectura obliga a enfrentarse a la banalidad del mal y a las decisiones humanas dentro del engranaje del exterminio, ampliando la mirada sobre la Shoah desde una perspectiva incómoda pero necesaria.
📚 4. La decisión de Sophie – William Styron
Esta novela aborda las consecuencias psicológicas y morales que deja el paso por los campos. A través de una decisión imposible, el libro muestra cómo el pasado se convierte en una herida abierta imposible de cerrar, incluso muchos años después.
📚 5. Badenheim 1939 – Aharon Appelfeld
Con un tono más simbólico y contenido, Appelfeld retrata la aparente normalidad previa a la catástrofe. El horror se va insinuando poco a poco, recordándonos cómo el exterminio fue precedido por la negación, la incredulidad y el silencio.
📚 6. Testimonios y relatos de supervivencia
Obras como Un niño afortunado de Thomas Buergenthal o El arca de Schindler permiten acercarse a la Shoah desde historias reales de supervivencia y responsabilidad individual, mostrando que incluso en los contextos más oscuros hubo espacio para la humanidad.
📚 7. Otras lecturas para seguir profundizando
Libros como El hombre en busca de sentido de Viktor Frankl, La ladrona de libros, El niño con el pijama de rayas o El tatuador de Auschwitz siguen acercando esta historia a nuevas generaciones de lectores, desde distintos registros y niveles de profundidad.
Gracias por leer este blog y por compartir conmigo este espacio de memoria. Espero que estas recomendaciones os acompañen y que también encontréis en Estación de Francia: lo que mi padre nunca contó una lectura necesaria
Lydia Ramis
Enero 2026
Una novela intimista, donde la escritora pasa de puntillas, como sin permiso por la vida más privada de su padre, Venancio Ramis. En ella nos desvela poco a poco hechos y situaciones que tuvieron lugar en la Cataluña de la posguerra, bajo el más estricto de los silencio, porque para su padre, Venancio y para todos los demás protagonistas de esta valiente historia lo importante, lo vital, era poner a salvo a cuantas personas pasaran por sus manos, a costa de sus propias vidas en caso de ser descubiertos. Como nos va contando la escritora, Lydia Ramis, nunca sabremos las razones que llevaron a su padre a poner en peligro su vida, pero lo que queda muy claro es su humanidad y su amor por el prójimo, que son palpables en este bonito y emotivo relato.
La propia autora nos confiesa sus más íntimos sentimientos al describir ella misma el lado oculto de su padre, esa bondad de la que nunca hizo gala y que deseó mantener oculta para siempre.
Lydia Ramis transmite vivamente la angustia de esos años, casi puedes sentir en tu piel la ansiedad por la pérdida de tantas vidas que trataban de cruzar la frontera y donde muchos de ellos desaparecieron o fueron detenidos intuyendo su trágico final.
Lydia, al igual que su padre, es valiente presentando este libro en estos tiempos tan difíciles para el pueblo judío. Considero que es una lectura imprescindible para conocer la situación de los judíos durante la II Guerra Mundial.
Maribel Andrade
Mojacar (Almeria)